Archivo de la categoría: Producto Turístico

Cuando lo básico falla

Foto de Hostal Santa Isabel
Foto de Hostal Santa Isabel

En mi reciente estancia en Madrid he podido comprobar la importancia de llevar a cabo una gestión y evaluación continua de la experiencia del cliente para cualquier negocio hotelero. Por experiencia de cliente entendemos un conjunto de factores que van a influir de manera positiva o negativa en la percepción que el huésped tiene del alojamiento.

Durante los días que pasé en la ciudad me alojé en dos alojamientos distintos. Los elegí por estar situados en el centro de Madrid y por tener ambos un precio bastante asequible. Y por supuesto, por contar con buenas puntuaciones en los diferentes portales de opiniones de alojamientos. Sin embargo, la experiencia en los dos establecimientos ha sido completamente distinta.

Soy de ese tipo de clientes que prefiere ahorrar lo máximo en el alojamiento y poder contar así de un mayor presupuesto para otro tipo de actividades. Para una visita urbana el hotel es un lugar donde poder dormir y asearte. Otra razón por la que prefiero escoger este tipo de alojamientos (orientados exclusivamente a pernoctar) es porque paso la mayor parte del día fuera del hotel. Ahora bien, por muy sencillo y básico que sea el establecimiento, este formará parte de la experiencia del viaje.

El Hostal Santa Isabel tenía un precio superior al JC Rooms Santa Ana. Sin embargo, si tuviese que volver a Madrid repetiría en el Hostal Santa Isabel, el más caro de los dos, porque se corresponde con mis expectativas y se atiene a unos requisitos mínimos de confortabilidad: cama cómoda, limpieza y una temperatura adecuada en la habitación. Lo curioso es que JC Rooms Santa Ana, disponía de bastantes servicios adicionales que no suelen tener alojamientos de categorías inferiores: ordenador con conexión wifi en la habitación, minibar gratuito y ducha de hidromasaje en el baño. Todo el valor añadido que podrían haber aportado estas prestaciones se vinieron abajo por la falta de confortabilidad, una cama muy pequeña, el olor a tabaco en la habitación y una percepción de falta de limpieza.

Un alojamiento que no cumpla con las expectativas del cliente puede llegar a estropear la experiencia global del viaje. Considero esencial, por muy simple que sea un alojamiento, medir la experiencia del cliente por parte del sector hotelero. Esta medición nos permitirá aproximarnos a la percepción que el cliente tiene de nuestro establecimiento y de este modo podremos introducir elementos de mejora. En ninguno de los dos alojamientos me entregaron una encuesta de valoración. Ni tan siquiera me preguntaron qué tal ha sido mi estancia. Recibir feedback de parte de los huéspedes debería formar parte de los indicadores estratégicos de cada negocio.

A pesar de mi mala experiencia en el JC Rooms Santa Ana, este cuenta con una buena puntuación en internet. Quizás el error consistió en una asignación incorrecta y me dieron una habitación de fumadores. Errar es de humanos, pero nadie me ha preguntado qué tal ha sido mi experiencia. Yo me quedo con el sinsabor, no repetiré y tampoco se lo recomendaré a nadie.

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La bailarina

Camelia reticulata del jardín del Pazo da Saleta
Camelia reticulata del jardín del Pazo da Saleta

La camelia danza en nuestro invierno con la sutileza y la elegancia de una bailarina. Y pinta de color los días grises y lluviosos.

La historia sobre la camelia que aparece en la foto la he escrito originalmente en mi blog en alemán.  Se trata de una camelia reticulata del  jardín del Pazo da Saleta en Meis (Pontevedra). Aunque las reticulatas existen en otros jardines palaciegos de Galicia como en el Pazo de Oca, donde de hecho se encuentra la reticulata más antigua de Galicia, es en este jardín donde podemos encontrar un espectacular bosque de camelias reticulatas.

El matrimonio Gimson había pasado en los años 60 varios veranos en Galicia junto a sus tres hijos. Fascinados por la belleza paisajística de Galicia, Robert Gimson, se dio cuenta de que había encontrado el lugar idóneo donde convertir su sueño en realidad: crear su propio jardín bajo la premisa de wild garden, donde las especies plantadas se fueran adaptando al terreno sin ninguna alteración, al más puro estilo de jardín inglés, frente al orden y al intervencionismo de los jardines franceses.

Así en el año 1967, los Gimson, se hicieron con la finca de la Saleta en el municipio pontevedrés de Meis. Poco a poco el terreno de índole agrícola se fue transformando en un jardín botánico. Al principio, las especies de origen australiano y sudafricano eran las protagonistas pero con el tiempo la camelia se convirtió en la princesa del jardín. Se había plantado en la zona denominada woodland (bosque) junto a otras especies como magnolias, rododendros, pinos y cedros. Y en particular, se plantaron una gran cantidad de camelias reticulatas que se diferencia de las demás camelias por tener una flor mucho más grande y exuberante y por la nerviación de sus hojas. Un verdadero espectáculo visual. Robert Gimson también dedicaba tiempo a investigar y estudiar las especies, incluso contribuyó en la elaboración del Registro Internacional de la Camelia.

Camelias reticulatas, Pazo da Saleta
Camelias reticulatas, Pazo da Saleta

Plantó todo tipo de especies exóticas hasta el año 1987, el año de su fallecimiento.  Su viuda siguió 10 años más con el mantenimiento del jardín, hasta que a finales de los años 90 vendió el terreno por separado a cuatro propietarios. Uno de estos terrenos está conformado hoy en día por el Pazo da Saleta y el jardín visitable.

Actualmente en muchos jardines de Galicia, ya sean privados o públicos, hay plantadas camelias. Pero esto no siempre fue así. Hasta hace poco las camelias tan solo lucían en los jardines nobles de pazos y casas señoriales. Existen varias teorías de cómo llegó la camelia a Europa procedente de Asia, algunos afirman que a través de España o Portugal, sin embargo otros opinan que la primeras camelias llegaron a Europa gracias a navegantes ingleses y holandeses. El caso es que las camelias, se adaptaron a Galicia perfectamente, favorecidas por un clima húmedo de temperaturas suaves y por los suelos fértiles y ácidos.

Qué haría Robert Gimson si en su época hubiesen existido las redes sociales. No lo puedo asegurar con certeza, pero quizás hubiese optado como los dueños actuales del Pazo da Saleta que día tras día nos van contando como va evolucionando el jardín en las distintas estaciones.

A mí es uno de los jardines que más me ha gustado de los que pertenecen a la Ruta da Camelia. Si conoces alguna otra historia vinculada a las camelias de Galicia estoy encantada de que me dejes un comentario.

Fuentes utilizadas para redactar el post: Sociedad Española de la Camelia

Fotgrafías: Anabel Carrión

Taller de cocina con sabor a mar en la Quinta de San Amaro

A veces, no hace falta ir muy lejos para vivir experiencias diferentes y únicas. Aprovechando que en septiembre me encontraba de vacaciones participé en el taller  “Mercado y cocina marinera tradicional” en la Quinta de San Amaro, que se organizó dentro del marco de las Jornadas Gastronómicas O Salnés.

Conocía la Quinta de San Amaro de anteriores ocasiones. He cenado en su restaurante y de vez en cuando me he refugiado con una infusión caliente en su salón. Esto es lo que me gusta de este establecimiento, que existan espacios a los que tienes acceso aunque no estés alojado en el hotel. Sin embargo, en esta ocasión tuve la oportunidad de conocer la Quinta de San Amaro desde los fogones.

Nacho, uno de los propietarios, nos recibió con una amplia sonrisa. De esas que contagian energía e ilusión por lo que se trae entre manos. Como decía Eduardo Serrano en la parte técnica de las jornadas, una sonrisa natural en el sector turístico es fundamental. Además es contagiosa. Personalmente creo que la cultura de la sonrisa debería contemplarse como una asignatura en los estudios relacionados con la hostelería y el turismo.

A continuación nos dirigimos con Julio Oubiña, también propietario y responsable de la cocina, al mercado de O Grove para comprar los productos necesarios para la elaboración de los platos. También nos acompañaban Verónica Vázquez, cocinera de la Quinta de San Amaro y Rui Ribeiro, cocinero en el restaurante Casa do Río de Viana do Castelo. Ambos fueron los responsables de impartir el taller. En el mercado el trato afable y cercano de Julio Oubiña salió a relucir, no solo con nosotros, sino  también con los tenderos, alguno de ellos proveedores habituales del restaurante.

Una vez que regresamos a la Quinta de San Amaro tocaba ponerse el mandil y elaborar los platos. Confieso que hice más fotografías de lo que colaboré, aun así tuve tiempo para limpiar unas pocas xoubas para prepararlas en escabeche, retirar la parte superior y la miga a los panecillos donde se sirvió la velouté de pescado y marisco, y rellenar el hojaldre con el membrillo troceado para elaborar el postre.

Degustar los platos preparados entre todos y acompañados de Verónica y Rui no tuvo precio. A la sensación de satisfacción de comer algo elaborado entre todos, se unen conversaciones que solo surgen en torno a una mesa y en un ambiente distendido. Conversaciones en las que es más fácil sonsacarle a los que saben, en este caso a los cocineros,  píldoras de conocimiento. Y que te aportan un aprendizaje mucho más enriquecedor y experiencial que una formación pasiva, donde solo eres un mero espectador. 

Por lo que veo en la página web de la Quinta de San Amaro, el taller del que pude disfrutar, no dista mucho de las experiencias gastronómicas que ofrecen a turistas con motivación gastronómica. La temática del taller también conjuga muy bien con la filosofía que intentan transmitir con su restaurante: “la sabiduría de la cocina tradicional gallega convenientemente actualizada”.

Propuestas como esta forman parte del turismo gastronómico, considerado un sector emergente, pero uno de los más dinámicos dentro del panorama turístico actual. Permite un acercamiento a la población local y también favorece el desarrollo de empresas auxiliares, como puede ser el caso del transporte. En nuestro taller de cocina nos dirigimos en taxis al mercado de O Grove. Precisamente Marta Angulo de la empresa de turismo gastronómico A Taste of Spain indicaba, en las Jornadas Gastronómicas O Salnés, que las empresas de transporte con chofer-guia representan una oportunidad de negocio dentro del turismo gastronómico.

En definitiva, ha sido una gran experiencia y representa una buena propuesta para dirigirse a un perfil de viajero con motivaciones gastronómicas, pero también al que busca disfrutar de actividades diferentes que conviertan sus vacaciones en algo memorable.

Fotografías: Anabel Carrión

Jornadas Gastronómicas O Salnés: Innovación y tendencias en gastronomía

En septiembre la Mancomunidade de O Salnés organizó las “Jornadas Gastronómicas: innovación y tendencias de la nueva gastronomía”. Durante la celebración de estas jornadas se organizaron varias actividades, de las cuales asistí a las ponencias sobre innovación y tendencias en gastronomía que tuvieron lugar en el Parador de Cambados y al taller de cocina que se realizó en la Quinta de San Amaro.

En la jornada técnica intervinieron varios profesionales ligados al sector del turismo, a la gastronomía y al marketing. Su misión: dar pistas de cómo posicionar y vender mejor los negocios vinculados al sector gastronómico. Aquí van algunas de las pistas que mencionaron los ponentes.

En vez de vender un producto mostremos al cliente cómo solucionar un problema

Erika Silva, consultora en Marketing Gastronómico, trató de dibujarnos el panorama actual en cuanto al marketing gastronómico con la finalidad de subir ventas. El cliente ultra informado, gracias a las nuevas tecnologías, se ha convertido en un sujeto activo. Consulta, opina, compara e interactua en la red. Y la publicidad tradicional le convence cada vez menos en la decisión de compra de un producto. Hay estudios que afirman que se consultan una media de 38 webs antes de reservar un viaje.

Sin embargo, el marketing de contenidos, toma cada vez más peso a la hora de conseguir leeds. Se trata de crear contenido útil que solucione una necesidad de nuestros potenciales clientes. Por ejemplo, en vez de vender el menú del restaurante, puedes mostrarles a tus clientes contenidos relacionados con una alimentación saludable.

Erika Silva enumeró las siguientes tendencias: conocer qué quiere comprar el cliente no que quiero vender yo, diferenciarse, utilizar la herramienta menos entendida  Google +, situar al cliente en el centro de la estrategia, participar en una causa social y tener un mensaje web claro.

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Erika Silva

Vendemos ilusión y facturamos experiencias

Esta frase la ha repetido varias veces, Eduardo Serrano, experto en gestión de restaurantes, durante su intervención. Eduardo Serrano nos dio unos cuantos tirones de orejas. Creemos tener la mejor gastronomía del mundo pero en realidad conocemos muy poco sobre nuestra cultura culinaria, simplemente somos privilegiados de haber nacido en un lugar con muy buenos productos. ¿Sabemos comunicar nuestra gastronomía de un modo eficaz?

Eduardo Serrano puntualizó que es fundamental que los empleados tengan un conocimiento amplio del negocio y para ello deben ser formados por parte de las empresas. Por desgracia, ocurre con frecuencia, que un camarero no sabe describir los platos que componen la carta. Recalcó el valor holístico del producto gastronómico: el cliente,  no solo quiere comer bien, sino también busca divertirse y participar.

La clave está en entender lo que quiere el cliente

Marta Ángulo, socia de A Taste of Spain, primera agencia boutique de España focalizada en la creación de experiencias gastronómicas,  nos contó la trayectoria de esta agencia. Ofrecen desde clases privadas de cocina, rutas diseñadas en torno a un producto hasta tours gastronómicos por distintas zonas de España. Contando para ello con una gran red de colaboradores.

Sus clientes son viajeros gourmet internacionales, principalmente de EEUU y Australia. Buscan viajes personalizados por lo que la flexibilidad en el diseño del viaje debe ser máxima. Son exigentes y viajan en pequeños grupos, demandan autenticidad y calidad. Reclaman un trato humano, les gusta ver la cara de las personas que están detrás de las empresas. El turista foodie busca sitios auténticos y populares frecuentados por la gente local.

La experiencia es una vivencia que se aleja de lo cotidiano para transformarse en algo memorable

Esta cita de W. Benjamin, la ha utilizado David Mora, gerente de la división de Cegos, para recalcar que ahora ya no se venden productos sino experiencias. La experiencia debe hacernos vivir algo memorable. Algo que podamos revivir. Para diseñar experiencias podemos apoyarnos tanto en elementos tangibles como intangibles, como olores, sonidos, paisajes o el amanecer. Aquellos productos que impliquen al viajero, mental emocional y físicamente serán más memorables.

El turismo gastronómico está en auge. Aunque no se trata solo de vender mucho sino, como indicaba Eduardo Serrano, vender mejor. Y para ello es necesario contar con una planificación previa y con una estrategia que marque el camino a seguir.

Fotografía: Anabel Carrión

Donde la camelia marca la diferencia

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Mi admiración por la camelia no nace por casualidad. Tengo que agradecerle a un compañero de trabajo que me haya contagiado su pasión por esta bella flor de invierno. Así espero con ilusión la llegada de cada invierno para poder disfrutar de este espectáculo floral. Además hace unos años se puso en marcha la Ruta de Camelia de Galicia, fruto de la colaboración conjunta de la Sociedad Española de la Camelia y de Turgalicia, y que también contribuyó a que mi interés por esta flor aumentara.

La Ruta de la Camelia de Galicia es mucho más que contemplar las miles de variedades de camelias que existen en los jardines que conforman la ruta. Confluyen una serie de características que la convierten en un producto turístico diferente:

  • Potencia la imagen de marca de Galicia. Recientemente, en un coloquio en el Pazo de Rubiáns, Carmen Salinero, la presidenta de la Sociedad Española de la Camelia, hacía referencia a que este producto encajaba con la percepción que los turistas tienen de Galicia.
  • Puede ayudar a desestacionalizar la oferta turística. La camelia, dependiendo de la variedad, florece desde finales del otoño hasta principios de la primavera, alcanzado su máximo esplendor durante la época invernal. De este modo, se presenta como un producto ideal para disfrutar y ofrecer durante la época de menos afluencia turística.
  • Es un producto diferenciador y único en el territorio español.
  • La ruta incluye otras especies de interés botánico, cultural y/o histórico. No hay un jardín igual a otro, cada uno muestra su propia singularidad. El paseo de tilos del Pazo de Oca, el ombú de la Casa de Rosalía de Castro, el paseo de olivos del Pazo de Santa Cruz de Ribadulla o los alcanforeros del Pazo de Rubiáns refuerzan, si cabe, aún más la espectacularidad de estos jardines.
  • Tiene una buena acogida entre los turistas internacionales, muestra de ello son las ofertas de agencias de viajes alemanas o inglesas que ofrecen para visitar la Ruta de la Camelia.
  • Es combinable con otras actividades turísticas que se pueden desarrollar durante el invierno: rutas de senderismo, gastronomía, turismo cultural, turismo termal, enoturismo, etc.
  • Es un producto respetuoso con el medio ambiente y sostenible.

Diferenciarse y ofrecer productos únicos, esa es la ansiada meta que buscan todas las destinaciones y que creo que la Ruta de la Camelia de Galicia cumple esta premisa con creces, dado que es un producto turístico singular y propio de Galicia. Habrá que ver cómo sigue evolucionando. De momento parece que goza de buena salud.

Fotografías: Anabel Carrión